Obras que inspiran emociones...
y crean sueños pigmentados

“Con mi alma colgada en la penumbra, necesito tan solo un gramo de cordura para poder aterrizar mis fantasías en un lienzo, dándole color y forma, para imaginar una partícula evide​nte de concepción hecha realidad y esto es necesario a mi naturaleza o en si a mi esencia, para que después de todo no solo quede en una intención”

OBRAS

EN TELA OBJETO

BANCA BUHO
Acrílico em madera

MI FRIDA
Acrílico en tela
130 x 90 cm

LA POSADA
Acrílico en tela
120 x 90 cm

La actividad imaginativa se caracteriza por la capacidad de crear mundos fantásticos, donde no existen ni límites ni restricciones de ninguna clase para el impulso de nuestra libertad.

La capacidad de fantasear está directamente vinculada con la de imaginar, y esta es sin duda una de las características distintivas de la especie humana.

Desde la niñez, las fantasías han sido el vehículo de expresión de nuestros deseos, algunos inocentes y otros perversos, algunos placenteros y otros terroríficos.

Para los adultos ellas van adquiriendo una calidad un poco reservada, la de algo que se admite pero a la vez produce cierta inhibición.

“Pintar es traducir el alma en color, es así como el arte no imita la vida; la reencarna en pigmentos.”